Capítulo 32 – La primera luz eléctrica

Desde hace unos años quería escribir este capítulo sobre la primera luz eléctrica que llego a  nuestro pueblo a principios de los años 50.

Todo comienza en el transformador que todos conocemos situado en la Plaza del Mercado, donde hoy está la Caseta Municipal, mas concretamente Plaza del Mercado nº 1, allí en el comentado transformador el INC (Instituto Nacional de Colonización) instalo un motor del cual siempre he oído que los mozos llegados a nuestro pueblo en los primeros años, tiraban de una soga para arrancar dicho motor y que el mismo alumbraría las casas de nuestro pueblo.

Ignacio Vicente Iñigo

Conozcamos la historia, todo comienza con el encargado de poner en marcha dicho motor, este señor fue Ignacio Vicente Iñigo el cual más tarde se casó con la Señora Conrada González Pesquero.

Ignacio Vicente Iñigo, nace en Helechosa de los Montes en año 1929, por lo que hoy tendría 95 años.

Se trataba de una persona muy inquieta y emprendedora, por todo lo que realizo a lo largo de su vida. Sin saber leer ni escribir en el año 1947 con 18 años decide irse voluntario a la legión al continente africano donde está sobre unos 5 o 6 años y es en la legión donde aprende no solo a leer y escribir, sino también la rama de electricidad.

Sus padres y hermanos se vinieron de Helechosa de los Montes a Valdelacalzada, donde les concedieron casa y parcela, pero como no estaba terminada la casa, estuvieron viviendo un tiempo en los barracones de nuestro pueblo, Guadiana.

Como ya sabemos por otros artículos anteriormente publicados en esta página web, los primeros colonos llegados a nuestro pueblo de Guadiana, fueron 8 familias procedentes de Fuente de Cantos, el 15 de Abril de 1951.

Ignacio Vicente en el transformador

Por lo tanto en aquellas fechas en nuestro pueblo no había luz eléctrica, pero en la plaza del mercado, más concretamente en Plaza del Mercado nº 1, en el año 1952 le conceden dicha casa a D. José Antonio Cuevas Rodríguez, familia de colonos procedente del pueblo de Gor (Granada), en el corral de dicha casa construyeron una torreta a la cual llamamos desde siempre Transformador, es en ese transformador donde los ingenieros del Plan Badajoz, pusieron un motor para dar luz a nuestro pueblo.

En el año 1952 o 1953, cuando Ignacio Vicente deja la legión y al saber de electricidad aprendida en el ejército como legionario, uno de los ingenieros del Plan Badajoz, le da el trabajo para  venir a Guadiana desde Valdelacalzada cada anochecer y así ser el encargado de encender y apagar las luces de las casas de nuestro pueblo.

Este es el motivo de este artículo, cuando Ignacio Vicente tiene unos 24 años, cada anochecer llegaba a nuestro pueblo más concretamente a la plaza del Mercado, y ponía en marcha el motor que al encenderse daba luz a las casas de nuestro pueblo, para a las 12 de la noche apagar dicho motor y Guadiana se quedaba sin luz eléctrica.

Claro está que dicho motor, había veces que no arrancaba así como así, dándole a la manivela, por lo que le ayudaban los mozos del pueblo que tirando de una soga ponían dicho motor en marcha.

Cuentan que alguna vez, si una señora comenzaba a dar a luz algún bebe, se lo comunicaban a Ignacio y este en vez de cortar la luz a las 12 de la noche alargaba el horario hasta que dicha señora había dado a luz felizmente. Y una vez apagado dicho motor como cada noche se marchaba hacia Valdelacalzada. En dicho trabajo estuvo entre uno y dos años.

Por aquellos entonces, decide ingresar en la Guardia Civil, más concretamente en la academia en Úbeda (Jaén), al terminar la preparación en la academia le destinan primero a Madrid, después a Tarragona y más tarde a Pamplona, Motril, San Lucar del Guadiana… Ejerciendo en el cuerpo entre 14 o 15 años.


Boda de Ignacio Vicente y Conrada González

Desde los 24 años a los 26 en Valdelacalzada, conoce a una muchacha llamada Conrada González Pesquero,  ya que vivían ambas familias en la misma acera de la Ronda Norte y con 26 años él y con 19 años Conrada González, se casan y se marchan a los diferentes destinos que Ignacio tuvo en la Guardia Civil.

Fue a mediados de los años 60, cuando deja la Guardia Civil y compra la casa de la Plaza Mayor nº 2, al lado del Ayuntamiento, animado por su amigo Anselmo, el cual tenía un comercio de ropa también en dicha plaza.

La casa que compró el matrimonio formado por Ignacio y Conrada ya tenía el bar en la parte de abajo y comenzaron el matrimonio a llevarlo, arrendándolo más tarde a Manuel Millán hijo del tío Constante, en el bar hicieron una habitación la cual se la arrendaron a Juan Díaz Tardío (el barbero) y allí abrió la barbería de nuestro pueblo.

El bar se lo arrendaron después de Manuel Millán a la familia Vélez y más tarde cogieron el bar los hermanos de Juan el barbero Cati y Pedro Díaz Tardío.

Ignacio y Conrada con sus hijos

Ignacio seguía siendo un gran emprendedor y cuando cerraron el bar abrieron un supermercado llamado supermercado González. También en 1977 fue uno de los fundadores de una cooperativa de viviendas, las cuales se construyeron en la Ronda Oeste, calle Alameda, etc.   

El matrimonio tuvieron cuatro hijos Ignacio, Mateo, María Alejandra y Paqui

Se dedicó a la fruta, dando muchísimos jornales en nuestro pueblo, arrendo y compro alguna que otra parcela, unas sembrándolas de árboles frutales y otras de tomates y pimientos y también compraba tomates al verdeo a los colonos del pueblo.

Ignacio rodeado de trabajadores

Y como desde pequeño en el pueblo de Helechosa alguien había tenido una panadería y el la visitaba mucho, pues también en su casa construyo una panadería donde él mismo y también ayudado por su hijo Ignacio, trabajaban el pan para venderlo antes de marcharse cada jornada a trabajar la fruta en el campo.

Carmelo Plaza Casco

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